La madera de esta planta, originaria de Guyana y Brasil, contiene substancias amargas, como la cuasina, la neocuasina, etcétera, que se disuelven en agua fría y tienen una poderosa acción eupéptica (favorecen la digestión). Con ella se hace un macerado, es decir, que se sumerge la droga por algún tiempo en un líquido adecuado, en este caso el agua, para luego filtrarse. Por esto, antiguamente se usaban vasos de madera de Surinam, o sea de la quassia, hechos con paredes muy gruesas, en los cuales se vertía un poco de agua, de manera que se disolvían las substancias amargas de la madera, y entonces se tomaba.
Quelen —quelen:
Crecen en las lomas y en los cerros y es- una planta silvestre. Alcanza hasta 50 centímetros de altura; el tallo es leñoso y lampiño en su parte inferior; las hojas son pequeñas, lanceoladas y lineales, y las flores de un color amarillo vivo. La raíz, o la planta entera, se prepara en cocción, 30 granos por litro de agua, y se toma a pasto; es eficaz contra los dolores nerviosos del estómago, las digestiones difíciles, la dispepsia, los abscesos del hígado y los padecimientos de los ríñones y de ¡as vías urinarias. Sirve también en la congestión pulmonar, y asimismo es sudorífica, febrífuga, cura ¡os resfriados, ¡a gripe, etcétera.
Es un arbusto silvestre muy conocido y se encuentra en abundancia tanto en los terrenos húmedos como en los secos; su fruto es comestible. La cocción de las raíces o de las ramas, 30 gramos por litro de agua, se usa para padecimientos del hígado, los abscesos y la ictericia (color amarillo de la piel y de los ojos ). El exceso de bilis que segrega el hígado enfermo, no pudiendo salirse todo por las vías digestivas se mezcla con la sangre, dándole a ésta su color y, en genera!, intoxicando el organismo.
Quina —(chinchona calisaya):
Esta considerada como una de las mejores plantas medicinales; pertenece a la familia de las rubiáceas y crece espontánea en la zona de la vertiente oriental del Perú y en Bo-livia septentrional. Hoy en día está muy cultivada sobre todo en Ceylán y Java. La corteza de la quina calisaya es la preferida entre las demás de su especie, por contener más cantidad de quinina. La corteza y el polvo de la planta se venden en las farmacias; y en América, en general, se les da el nombre de cascarilla. Los habitantes de aquellos países conocían ya, antes de la conquista española, las propiedades terapéuticas de la quina; ésta, luego, se difundió en Europa, por haberse curado con ella la condesa de Chinchón, esposa del Virrey del Perú; de aquí el nombre genérico de la planta. La quina contiene gran cantidad de substancias activas, entre las cuales hay muchos alcaloides. Sus virtudes son, en especial, tónicas y eupépticas, pero su gran importancia le viene de su poderosa eficacia contra las fiebres palúdicas. Su empleo, en altas dosis o medianas, provoca zumbidos de oídos y sordera durante unos días; el abuso de la quina puede producir trastornos graves y hasta envenenamiento. Su empleo debe ser siempre prescrito y vigilado por facultativo.
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